La mayoría de paneles decorativos que se venden por internet son una de estas dos cosas:
listones de MDF pegados sobre una base de fieltro, o PVC hueco con cámaras de aire por
dentro. Los dos comparten el mismo aspecto en una fotografía y el mismo problema en la
pared: uno se hincha con la humedad y arde, el otro se abolla con un golpe.
Este panel se extrusiona en una sola pieza con carga mineral —polvo de roca— y fibras.
El resultado pesa unos 2,2 kg por metro y trece centímetros, no suena a hueco al
golpearlo y deja ver el núcleo en el corte. Es la diferencia que no se aprecia en la
foto del listado, pero sí en el primer año de uso.